La escuela 7:17

Casi por accidente, como suele ocurrir y más a menudo de lo que quisiera, llegó un libro llamado Patas Arriba “La Escuela del Mundo al revés” a mis manos, de ahí tomé el nombre para este sitio, este espacio vacío.

Lo expresado por Eduardo Galeano, no difiere en nada con la realidad del siglo XXI, proféticamente esperado y que, sin embargo, mantiene a los pobres siendo pobres y a los ricos, usufructuando de la condición que la vida les otorgó.

No es un sentimiento de rabia y molestia, sólo que la realidad, las acciones y los hechos son los mejores argumentos, para no caer en ironías llenas de falsedad. El mundo sigue tal como hace muchos años. Avances lentos, para una sociedad que -en cambio- no tiene la oportunidad de detenerse a resolver los problemas que tal vez ni siquiera pidieron o buscaron. Esa falta de tiempo es lo que mantendrá el statu quo hasta que nuevamente regrese la vorágine a cambiar lo imposible, lo perenne.

1 comentarios:

Simón dijo...

es difícil que cambien las cosas. sobre todo porque ya no es sólo que el sistema económico o político funcione de tal o cual forma, sino que esa lógica que describes está totalmente interiorizada y aplicada cotidianamente sin ningún pedacito de culpa por las personas -o consumidores como se dice ahora-.

besitos y sigue actualizando!!